Un panorama de la docencia: pérdida salarial, clases virtuales, sobrecarga laboral.

Opinión Por Tribuna Docente Tendencia. Azul
La suspensión de clases de manera presencial tuvo a la docencia como uno de sus principales protagonistas, llevando adelante un fuerte reclamo por el párate cuando se empezaban a conocer los primeros casos de Coronavirus en el país.
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Un panorama de la docencia: pérdida salarial, clases virtuales, sobrecarga laboral.

Sin embargo el año empezaba con la firma de un acuerdo paritario ruinoso –a excepción de los SUTEBAS MULTICOLORES que se opusieron- por parte de las direcciones sindicales muchas de ellas vinculadas con el actual gobierno provincial. Como advertimos en su momento, la eliminación de la cláusula gatillo (una conquista de la lucha docente y un reaseguro frente a la inflación) dejaría el salario docente por el piso. Actualmente el salario de un maestro representa el 38% del costo de la canasta familiar, y se ubica un 30% por debajo de la línea de pobreza.

El 8% de “aumento” percibido en marzo llevó el salario inicial del maestro a la cifra paupérrima de 29 mil pesos,  devorado rápidamente por la disparada de precios sobretodo en alimentos y elementos de higiene. El salario de un preceptor está todavía más abajo estancado en $ 26.196. Es decir que un docente para cubrir sus necesidades básicas debería tener dos cargos, sometiéndose a largas jornadas de sobreexplotación (sumado con las horas destinadas a planificaciones y armado de clases, correcciones, atención de las tareas cotidianas del hogar).

Cuando es urgente la lucha por la reapertura de las paritarias, Baradel y compañía plantean el inmovilismo y esperar a la segunda (y última) cuota del “acuerdo”: ¡otro 8% en julio!, como si fuera la panacea que soluciona todos nuestros problemas.  

Es que a los flacos salarios se le suma la suspensión de los actos públicos. Esto golpeó fuertemente a un importante conjunto de docentes que se venían desempeñando como suplentes, es decir que no cuentan con horas titulares, o que teniendo suplencias cuentan con menos de diez módulos (cargo). Algo similar sucedió con los que trabajan en el plan Fines y programas similares.

Frente al reclamo de miles de compañeros, el gobierno lanzo el programa “Piedas” (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes) pero se trata de un salario equivalente a 8 módulos, no solamente lejos de la canasta familiar, sino que también por debajo de los 10 módulos (cargo) y que todavía tiene una aplicación dispar ya que muchísimos docentes no lo han cobrado todavía.

Azul no es una isla y esta situación se replica aquí también. Desde que la educación pasó al ámbito provincial en la década de los 90 los sucesivos gobiernos han intentado traspasar esos costos a los municipios, lo que liquidaría por completo la educación. Un ejemplo claro de esto es que el municipio se hace cargo de los transportes escolares y cada vez son mayores los problemas para pagarles a los proveedores lo que dificulta el normal funcionamiento de las clases principalmente en el ámbito rural. En este contexto la escuela agraria es un caso particular. Si bien una parte del salario está a cargo de la provincia hay una parte importante que lo pone el municipio. Son sabidos los problemas financieros que enfrenta nuestro partido. El pedido de un préstamo para pagar los salarios municipales del mes de abril pone al rojo la cuestión salarial que, en este caso también abarca a un gran número de trabajadores municipales.

Como en Chubut, se vendrán luchas enormes por la cuestión del salario y sin lugar a dudas tendrá a los estatales y trabajadores de la educación entre sus principales protagonistas.

 Las clases virtuales y el plan de continuidad pedagógica

Luego de casi dos meses desde que se dio inicio a la cuarentena en todo el país es claro que la docencia intenta por todos los medios garantizar la “continuidad pedagógica virtual” y no nos oponemos a ella. Pero nos chocamos frente a problemas que no son menores.

Desde las condiciones precarias en las que viven las familias obreras con falta de internet y hasta de computadoras, la falta de capacitación para docentes (los cursos lanzados tenían cupos limitados que se acabaron rápidamente), se vuelven una constante. Por lo tanto, el primero que no garantiza la “continuidad pedagógica” es el propio Estado.

A las prohibiciones materiales que sufren los trabajadores se les suma una ola de despidos, suspensiones, y rebajas salariales, lo que dificulta aún más el escenario en el que se desarrollan el plan de continuidad pedagógica. En nuestro partido han crecido de modo exponencial las ollas populares y los que asisten a ellas marcando lo frágil de la situación.

Sumado a todo esto, los docentes tenemos que atender las demandas de nuestros hijos y familiares y hacer frente a las tareas domésticas mientras planificamos las clases virtuales en un trabajo que lleva larguísimas horas y el cual no es remunerado. Los efectos de las extenuantes jornadas laborales de la docencia se hacen sentir. Dolores cervicales, contracturas, problemas en la columna, irritación de ojos, ansiedad y una sensación de desborde permanente; son algunas de las secuelas que va dejando la permanencia de horas y horas frente a las pantallas.

Discutamos una salida y un programa para intervenir en esta crisis.

Es necesario deliberar una salida de conjunto. El impulso de plenarios locales y provinciales (sea en formato virtual o presencial cuando se pueda y con todas las medidas sanitarias) deben discutir una salida para los docentes sobrepasando la inmovilidad de las burocracias sindicales que están a fondo con el gobierno y apuestan a no hacer olas.

En Azul los estudiantes terciarios y universitarios junto a los compañeros del CUA que están reclamando por el pago de las becas atrasadas han tomado la iniciativa y van a un plenario virtual el próximo sábado 16. Unir todos los reclamos es de vital importancia para forjar un canal de lucha en esta etapa que será durísima para la clase obrera.

Nuestra agenda debe defender e impulsar:

Ø  Reapertura Urgente de paritarias. Salario mínimo igual a la canasta familiar. Cláusula gatillo/indexación por inflación.

Ø  El IPS no se toca. Apertura de los libros bajo control de los trabajadores. No a la armonización de las cajas jubilatorias con Anses. Defensa irrestricta de nuestro régimen jubilatorio.

Ø  Por una garantía salarial para todos los compañeros de $42 mil pesos de salario mínimo. Inmediata convocatoria a actos públicos virtuales para tomar horas/módulos y cargos que estén vacantes.

Ø  Que el Estado garantice notebooks y conectividad gratuita para estudiantes y docentes. Por capacitación en servicio (con puntaje docente). Organización de la continuidad pedagógica en base a acuerdos establecidos por los propios docentes. Respeto a las condiciones laborales del Estatuto del Docente.

Ø  Por una remuneración y viáticos para desarrollar las tareas de voluntarios. Elementos de seguridad e higiene para proteger a los compañeros del contagio.

Ø  Aumento del SAE acorde a lo establecido en los valores de la canasta familiar. Por módulos alimentarios compuestos por lo recomendado para las infancias y adolescencias, en valores nutricionales y cantidad. Inclusión de kits de higiene personal en viandas y bolsones. Que los cupos abarquen a la totalidad de la matrícula escolar.

Ø  Que IOMA garantice el acceso a las vacunas anti gripales y Neumonía,  en forma gratuita para todos los afiliados. Como así también garantice todas las necesidades de los afiliados.

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