Retroceso en Seguridad Rural: "Berni urbanizó la patrulla rural y le quitó su autonomía operativa"

Opinión Por Ramiro Egüen *
La reforma que firmó el ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, implica un profundo cambio en la Policía Bonaerense, al agrupar a las distintas fuerzas que conviven en los distritos bajo un único mando que será elegido por cada intendente, quienes además deberán elaborar su propio plan de seguridad. 
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Retroceso en Seguridad Rural: "Berni urbanizó la patrulla rural y le quitó su autonomía operativa"

La decisión provincial vislumbra cuáles son las prioridades de gobierno, y una vez mas se avanza en el sentido contrario a lo que la sociedad pide y reclama, como así convierte en más compleja la labor de los intendentes, a quienes con esta medida ministerial se intenta, sin dudas, trasladar responsabilidades políticas en materia de seguridad, sin los recursos ni el poder real, en un contexto preocupante, donde las barreras del delito parecen flexibilizarse. 

En la Resolución 341 de dicha cartera, de un plumazo, Berni disolvió las 33 jefaturas departamentales y las 70 jefaturas distritales, que eran los nexos entre las policías locales y la jefatura central. En su reemplazo ordenó la creación de 58 policías departamentales de seguridad, que funcionarán en los 44 distritos de más de 70.000 habitantes que tenían Policía Local y otros 14 que, pese a ser más chicos, no habían adherido a la Comunal. En esa línea, creó la figura del Jefe de Estación de Policía Departamental de Seguridad, cuya jurisdicción territorial se corresponderá con la del municipio.

 El corazón de la reforma, más allá de los cambios de denominaciones, radica en la subordinación de todas las fuerzas policiales creadas en los últimos años al mando unificado de las policías departamentales y de seguridad comunal. Esto significa que la Policía Local, el Comando de Patrullas, la Policía de Seguridad Rural y las comisarías de la mujer responderán a una única voz dentro del distrito, más allá de mantener sus estructuras orgánicas internas.

La situación puntual de unificación de comando perjudica fuertemente a los comandos de Patrullas Rurales (CPR), en un territorio como el bonaerense, que gran parte está conformando por el ejido rural. La reforma implica la puesta a disposición de todos los móviles y efectivos a las ordenes Jefe de Estación, sin contar ya, con el espíritu para el cual fueron creadas

Esta reforma implica la retracción y urbanización de los comandos rurales, dejando como tierra fértil para el delito, las zonas antes patrulladas por estos CPR, quienes, contaban hasta hoy con Superintendente en la conducción, y autonomía operativa y presupuestaria.

 A contramano del sentido en el que se venía articulando con el sector agropecuario, el cual buscaba lograr que las patrullas se creen por ley, lo que les daría mayor grado de autogestión necesaria, y un marco de estabilidad, para justamente evitarle tipo de decisiones, como la que Berni hoy toma sin razón, tal es la disolución del cuerpo.

 La situación de los móviles policiales en la actualidad es preocupante, con vehículos en malas condiciones, sin fondos suficientes para combustible que les permita patrullar en extensiones considerables, que gracias a los municipios y hasta las propias organizaciones colaboran, en ocasiones, para su sostenimiento. 

 Esos inconvenientes requerían de decisiones que tiendan a profundizar esta herramienta de prevención del delito, con más y mejores recursos, incluso disponer la creación de la carrera específica de este tipo de policía, y no incurrir en medidas facilistas, ya que la unificación vertical bajo el mismo mando, tendrá inmediatamente consecuencias tales como la afectación total operativa y de funcionamiento a la prevención del delito urbano, que en términos estadísticos es mayor, pero que indefectiblemente perjudicará las extensiones rurales.

*Abogado y Dirigente GEN Séptima Sección

Ex Candidato a Diputado.

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