La continuidad educativa está en marcha en las cárceles de Sierra Chica

En el marco del Plan de continuidad pedagógica vigente, las Unidades Penitenciarias de Sierra Chica pertenecientes al Complejo Penitenciario Centro Zona Sur recibieron los cuadernillos educativos procedentes de la Dirección General de Cultura y Educación, Coordinación Provincial de Educación en Contexto de Encierro.
CCZS-Continuidad educativa Provincia y SPB-Julio-2020 (7)
La continuidad educativa está en marcha en las cárceles de Sierra Chica

El Coordinador Docente de cada Unidad recibió el material que fue entregado por el delegado de Educación, Cultura y Deporte del Complejo Penitenciario Centro Zona Sur, Profesor Alejandro Luján.

El Profesor Luján explicó que “este material que envía el Ministerio de Educación de la Provincia en forma conjunta con el Servicio Penitenciario, deberá ser devuelto con las resoluciones en treinta días, los internos deben completarlos y entregarlos a los coordinadores educativos y ellos a los directivos de cada nivel para que los corrijan, luego se les devolverá una nota conceptual”.

Además de las cartillas, los internos recibieron lápices gomas y lapiceras para poder realizar las actividades sin inconvenientes. “El material tiene como destinatarios a la totalidad de los estudiantes por niveles: primario, secundario y universitario, aunque una parte está destinado a internos que no concurren a la escuela, que no cursan en ningún nivel educativo, es una material recreativo o de entretenimiento que será distribuido por los profesores de educación física de cada Unidad” aclaró Luján.

Por su parte Mariel Lasso, Directora de la Escuela Primaria de Adultos N° 701 sostuvo que “la tarea docente encuentra su núcleo en construir el vínculo pedagógico a la distancia y generar todas las condiciones posibles para implementar los procesos educativos. Institucionalmente se ha definido qué y cómo podemos enseñar. Sabemos que no es lo mismo hacerlo a distancia que de manera presencial, en el trabajo áulico cotidiano se produce el diálogo y las devoluciones que les realizamos para reorientar los aprendizajes. En la enseñanza no presencial, hacemos las sugerencias mediante cartas  pedagógicas y esperamos las respuestas de los alumnos”.

Los internos esperan cada entrega de material y despliegan en los pabellones mesas de trabajo donde los alumnos de niveles más avanzados ayudan a sus compañeros. Las ganas y el compromiso son dos características de los alumnos frente a una forma de estudio nueva y desafiante.

Por su parte, el director del CENS N° 455, Ezequiel Maitini realizó una evaluación de la situación de la escuela. “Culminada esta primer etapa es importante hacer una autoevaluación de cómo fuimos abordando la continuidad pedagógica con nuestros alumnos. Desde un primer momento se hizo primordial mantener ese lazo que los une con la escuela y poder reforzarlo aún en la distancia. Tuvimos inconvenientes como se produjeron en todas las instituciones educativas que luego se fueron mejorando con la participación de todos los actores educativos que conforman la institución. El COVID-19 nos ha desafiado a repensar cómo mejorar el vínculo pedagógico entre estudiantes y docentes en el marco de esta experiencia escolar marcada por la distancia”.

En la Unidad 2

En la cárcel de máxima seguridad se entregaron 500 cuadernillos. “Al comienzo y desde nuestra área hicimos un trabajo de apoyo porque había mucha incertidumbre acerca si esta continuidad a distancia sería efectiva. Así que motivamos a los alumnos para que realizaran las tareas, entregamos los cuadernillos y luego los retiramos para entregarlos a los docentes y luego las tareas corregidas vuelven a cada estudiante”, explicó la Coordinadora de Educación Marcela Iguiñiz. Las clases se desarrollan dando de alta un celular institucional y a partir de ahí se generaron listas de difusión para hacerles llegar el material.

“El Terciario y Secundario se están basando en la lectura de material en papel porque son pocos los estudiantes que cuentan con el soporte técnico para usar WhatsApp, les resulta más cómodo leer en  papel. Ellos esperan el material, hacer la tarea para ellos es una distracción y están interesados en no perder el año escolar”, desacó Iguiñiz.

Por otra parte, la mayor dificultad se observó en los internos que iniciaban la escuela primaria ya que no contaban con la alfabetización necesaria para realizar las tareas. Como respuesta surgió la idea de un trabajo interinstitucional, donde estudiantes de 3° y 4° año del nivel Secundario fueron seleccionados para que se desempeñen como tutores, ellos realizaron un acompañamiento a todos los alumnos del nivel primario con escasa alfabetización y en la comprensión de consignas.

Juan comenzó este año la secundaria “tuve la presentación formal al inicio lectivo y ahora estoy recibiendo la enseñanza por vía whatsapp y cuadernillos. Nos dan un límite de tiempo y pasa el área de educación de la unidad para retirar la tarea, nos dan las correcciones y tareas nuevas que nos envían los profesores. Lo más difícil es matemáticas, pero con el resto me siento a gusto, los profes nos hacen un seguimiento por el grupo de whatsapp y las tareas son con entrega individual. Me gustaría volver a la escuela, tenemos muchas ganas y estamos preocupados por no perder el año porque estamos aprendiendo”, destacó.

En la Unidad Nº 27                   

De un total de 149 internos que se alojan en esa dependencia, 27 se encuentran cursando la escuela primaria en la EEPA Nº 701, 45 el secundario en el CENS Nº 455  y 4 universitarios en la Unicen. Desde el inicio de la cuarentena los docentes de cada nivel enviaron semanalmente tareas y material de estudio impreso y vía WhatsApp, ellos recibían apoyo por medio del uso del celular con los docentes y devolvían la tarea por medio del Coordinador Docente.

Jonathan  es alumno de 4º año del nivel secundario y mencionó que para él “es mejor ir a la escuela y encontrarse con el docente, ellos te contestan por whatsapp pero entiendo mejor personalmente. Todo esto es nuevo, no estamos acostumbrados, pero todos tenemos que cuidarnos”.

Brian concurre a segundo ciclo de primaria y destacó que “me parece perfecto hacer la tarea de esta manera mientras dure la cuarentena para prevenir contagios del virus. Muchas cosas las hacemos en grupo y nos sacamos las dudas entre nosotros”.

En la Unidad 38

En la Unidad de “Artes y oficios”, fueron entregadas alrededor de 400 cartillas. “El compromiso y la tarea en conjunto están dando sus frutos” destacó Roberto Noya, Coordinador de Educación y Cultura de la U38 “tenemos un gran acompañamiento por parte de los alumnos universitarios del CUMB que entregan el material en mano a todos los alumnos y ofician de tutores educativos para evacuar dudas y acompañar a los estudiantes en este proceso complejo”.

Franco, desde el Centro Universitario Manuel Belgrano destacó que “la entrega de los trabajos a través de Whatsapp no ha sido muy efectiva, por eso con nuestros compañeros nos hemos comprometido a entregar las tareas y recibir los cuestionarios resueltos para que luego el Coordinador Educativo de la Unidad lo entregue a las autoridades de las escuelas”.

Carlos, tutor educativo del CUMB dijo “nosotros desde acá apostamos a la educación por eso hacemos esto de manera desinteresada acompañando a los casi 400 alumnos de los niveles primario y secundario en este proceso porque creemos que sin educación no hay futro y cambio posible”.

El Inspector Mayor Darío Castagnino es el Jefe del Complejo que integran las tres Unidades y la 17 de Urdampilleta, al respecto destacó que “la educación es uno de los pilares de nuestro trabajo con los detenidos y hoy los desafíos son importantes y requieren de un gran trabajo interinstitucional, una organización tal que podamos llegar a cada interno estudiante para motivarlo e impulsarlo al cambio. Creo que estamos a la altura de la circunstancia que nos toca atravesar: agentes, internos, directivos y docentes, todos trabajando con un objetivo común”, finalizó el alto funcionario. 

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