A Eliana la mató un femicida, no el coronavirus

Opinión 31 de octubre de 2020 Por Emilia Herrera Abdala
En la medianoche de este martes, la joven Eliana Mendilaharzu de 27 años, falleció en el Hospital Pintos de la ciudad de Azul. El 17 de agosto Eli había ingresado a este mismo establecimiento para internarse como consecuencia de graves lesiones recibidas por parte de su agresor, Ramiro Ponce.
118245627_3558295120888248_2793593733969301170_o
A Eliana la mató un femicida, no el coronavirus - Foto Juan Mingarro

El femicida se encuentra actualmente detenido desde el 29 de agosto gracias a una movilización popular que pidió por justicia. Asimismo, el victimario está a la espera de los avances del caso que, desafortunadamente, pueden tener un cambio en la carátula. 

Ponce es el culpable de que Eli quede en estado vegetativo luego de patearle la cabeza en el piso reiteradas veces provocando que se golpee con una superficie dura, suceso que la deja inconsciente. Según este, Eliana se cayó de la cama y así se provocó el golpe en la cabeza.  La misma noche de los hechos, ella recurre al hospital para que la revisen. Al día siguiente Eli no despertaba a causa del golpe en la cabeza, por lo que su abuelo decide buscarla en auto y correr hacia el Hospital Pintos. Se le había formado un coágulo como consecuencia del golpe sufrido la noche anterior, por lo que la operan de urgencia. Luego de la intervención, la joven queda en estado de coma en la sala de terapia intensiva. Al panorama luego se le suma otra intervención, consecuente de un nuevo coagulo que se le forma en la cabeza y que conlleva a que su estado de salud se torne extremadamente grave. 

Su madre viajó desde Olavarría para encargarse de hacer la denuncia, el sumario penal que se inició quedó radicado en la UFI 6, la Fiscalía a cargo de la Dra. Karina Gennuso. Esta consideró a la pareja de Eliana, “prima facie”, autor de un “homicidio agravado por el vínculo y por ser cometido contra una mujer por un hombre mediando violencia de género (femicidio) en grado de tentativa” ya que Ponce agredió a su concubina “con intenciones de ocasionarle la muerte”. 

El juez de garantías Juan José Juárez, intervino en esta causa penal y rechazó el pedido de detención de Ramiro Ponce, ya que para él “no existían elementos suficientes para dar por demostrado el hecho de la manera en que lo sostiene la Fiscal a cargo de la causa”. Por este acontecimiento, el 22 de agosto  muchas mujeres se movilizaron gracias al llamado de AMMA(Agrupación de Mujeres Maltratadas y Abusadas) bajo el pedido de la detención del agresor. Días más tarde, en una segunda movilización, la familia de la víctima se reunió con el intendente Bertellys y denunciaron ante el titular del Ejecutivo comunal que en el Pintos los médicos que atendieron a Eliana no la internaron (a pesar de haber sufrido ese fuerte golpe en la cabeza) y que la mandaron a su casa justificándolo con su estado de “borrachera”.

El 28 de agosto los jueces Damián Cini y Carlos Pagliere anulan el fallo de Juan José Suárez el cual denegaba el pedido de detención para Ramiro Ponce. Se consideró falto de perspectiva de género, por lo que fue reemplazado de la causa. El sábado 29 de agosto detienen a Ponce mediante una resolución firmada por Magdalena Forbes. 

Eli contrajo Coronavirus estando internada en estado vegetativo, y este fue su final. A Eliana no la mató el Coronavirus: a Eliana la mató un violento abusivo el cual la amedrentó y lastimó hasta dejarla inconsciente y con un hematoma epidural. A Eliana la mató un sistema judicial machista y la falta de atención médica en el principio.

No dejemos que la complicidad judicial patriarcal cambie la caratula de la causa, ni que la condena de Ponce se acorte por el hecho de que Eli se haya contagiado de Covid – 19 y que esto haya sido una causal más para su muerte. No dejemos que los medios sigan titulando que Eliana Mendilaharzu falleció de Coronavirus, olvidando que el principal motivo de este doloroso final, fue que su pareja le arrebató a golpes todas las futuras esperanzas de vida. No dejemos que pisoteen el pedido de justicia de la familia de Eliana. No nos olvidemos de ella.

 Justicia por Eli, ni una menos. 

Por Emilia Herrera Abdala. 

Te puede interesar