Universidad y compromiso social: La UNICEN frente al Covid-19

El conjunto de la comunidad de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires lleva a cabo un plan de contingencia frente a la pandemia (COVID-19), contribuyendo con la región de la que forma parte, a través de un conjunto de acciones y actividades.
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Universidad y compromiso social: La UNICEN frente al Covid-19

Desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el gobierno nacional, la Universidad, a través de sus diferentes Facultades, Secretarías y Áreas ha asumido un compromiso activo ante la emergencia sanitaria y social desarrollando distintas acciones tendientes a contribuir no sólo con el mantenimiento de sus fines centrales: la educación, el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la extensión, etc., sino que también está contribuyendo con el sistema sanitario de los municipios de la región, y hacolocado a disposición del gobierno provincial y nacional sus capacidades y potencialidades.

En primer lugar, ante el desafío del aislamiento físico, las facultades -y también los establecimiento pre-universitarios- han definido un cronograma de actividades de emergencia que les ha permitido mantener sus acciones de formación de los estudiantes a través del uso de distintas tecnologías de educación a distancia y la virtualización de los contenidos. La preocupación y el compromiso de las autoridades, sus docentes y nodocentes por lograr el acceso de todos los estudiantes a esos contenidos, implementando diferentes modalidades de vinculación pedagógica y acompañamientos tutoriales, ha permitido dar respuesta a la principal preocupación: garantizar el derecho a su formación.  Este proceso ha sido acompañado permanentemente por los medios de difusión dependientes de la Universidad: Radio Universidad, en la Facultad de Ciencias Sociales, AbraTV y los canales de comunicación institucionales, que no solo han mantenido operativos sus servicios informativos, sino que además se han sumado a la difusión de material académico. Además, en la voluntad de mantener la integralidad de los derechos estudiantiles aún en la emergencia, se dispuso un programa de Ayudas Económicas Especiales para que aquellos estudiantes que atraviesen situaciones de vulnerabilidad socioeconómica puedan acceder a una dieta alimenticia equilibrada.

De igual manera, en todas las Unidades Académicas se observa el desarrollo de diferentes estudios, diagnósticos, relevamientos, actividades de difusión y presentación de proyectos de investigación vinculados a la problemática de la pandemia, sus consecuencias con motivo del aislamiento social, las situaciones de violencia de género, estigmatización social, o la situación económica, entre otros, contemplando además que herramientas utilizar para intervenir activamente en esta problemática. También se registra la publicación de videos educativos y de divulgación que se han puesto a disposición de la ciudadanía a fin de mantenerla informada.  Es de resaltar, además, que desde todas las facultades se contribuye con comedores y barrios populares efectuando colectas de alimentos y artículos de higiene para paliar la crisis, demostrando la solidaridad y el compromiso con los sectores más afectados.

Se respondió de inmediato, en los primeros días de la emergencia, a los requerimientos realizados por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y por el Ministerio de Educación de la Nación, poniendo a disposición los centros de investigación y transferencia de conocimientos que tenían capacidades directas e indirectas para hacer frente a la pandemia, los recursos humanos docentes y profesionales de la universidad, como así también sus instalaciones y movilidad por si fueran necesarias para la emergencia. 

Entre las acciones comunitarias llevadas a cabo se puede destacar la realización de los primeros test de diagnóstico de SARS-CoV-2 por parte de Laboratorio de Virología de la Facultad de Ciencias Veterinarias, CIVETAN (CONICET-CIC), siguiendo los lineamientos impartidos a nivel nacional para la red de laboratorios preparados para responder ante esta pandemia. El Laboratorio de Virología ya había participado previamente en 2009 en el diagnóstico de influenza H1N1.

Por su parte, un equipo de ingenieros, graduados y estudiantes avanzados de la Facultad de Ingeniería, junto a empresas colaboradoras, diseñaron un prototipo de respirador artificial (dispositivo de asistencia respiratoria mecánica), a partir del empleo de componentes netamente nacionales, que cumplen con las exigencias de normas de calidad para equipamiento médico. Pensando en que se requerirán unos 10 mil respiradores en el país, fue ideado para una construcción en tiempo récord y con costos por debajo de los que actualmente están disponibles en el mercado.

Con la intención de aunar esfuerzos, la Secretaría de Extensión puso en marcha la Red Regional de Voluntariado ante la Emergencia del COVID-19 en sus cuatro sedes, con aproximadamente 500 voluntarios entre estudiantes, docentes, graduados y nodocentes de todas las facultades, a fin de colaborar con requerimientos de los Municipios y otras instituciones, en tres áreas de interés: actividades de asistencia sanitaria, de contención social, y de producción y logística.El objetivo de esta red es articular solidariamente con los entes públicos y sociales de cada ciudad, en la lucha contra los efectos sanitarios y socio-económicos del covid-19.Particularmente sensible es la participación de la Facultad de  Ciencias de la Salud monitoreando personas con ciertos síntomas que configuran casos sospechosos según los protocolos del Ministerio de Salud y que en ocasiones no están internados, pero son seguidos telefónicamente en forma periódica, hayan sido hisopados o no. Lo mismos sucede con la red de contactos de aquellas personas calificadas como “positivo”.

De igual manera, la Facultad de Ciencias Exactas, junto al Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) acordaron la articulación de acciones tendientes a la construcción y abastecimiento de insumospara la protección de los trabajadores de la salud. El plan consiste en la construcción de viseras de plástico. Un primer grupo de 30 voluntarios construyen las viseras plásticas empleando impresoras 3D de su propiedad, mientras que un segundo grupo de voluntarios, se dedica a ensamblar estas viseras usando acetato y elástico. El material es donado por diversos actores de la comunidad.  Se entregaron los primeros 260 protectores faciales al Sistema Integral de Salud Pública de Tandil, siendo la meta llegar a 600 unidades.Paralelamente, se puso en funcionamiento la web coronavirus.tandil.gov.ar.La herramienta fue desarrollada por el Instituto PLADEMA de la misma Facultad y ya se encuentra disponible para toda la comunidad tandilense, permitiendo realizar un autodiagnóstico primario.Al tratarse de un “Soporte informático para el manejo ordenado de la crisis generada por el virus Covid-19 en una región sanitaria”,se ha designado a personal médico y unos 30 voluntarios de la universidad capacitados en el uso de instrumentos de este tipo, para un eficiente funcionamiento del proceso.

Por su parte, desde la Facultad de Ingeniería y de Ciencias Veterinarias se avanzó en la  producción de soluciones químicas desinfectantes, como alcohol sanitizante, que producen voluntarios en sus respectivos laboratoriosy que donan para uso del personal de salud de los municipios de Olavarría y de Tandil.

Estas, y muchas otras acciones de igual relevancia, solo han sido posibles a partir del esfuerzo y voluntad de participación del conjunto de la comunidad universitaria, que fiel a sus principios, está demostrando una vez más frente a esta emergencia, que con el esfuerzo conjunto de docentes-investigadores, nodocentes, graduados, estudiantes y autoridades, la Universidad no solo se fortalece a sí misma, sino que logra su cometido permanente de servir a la región en la que se encuentra y por cuyo bienestar trabaja cotidianamente.

Frente a la emergencia generada por la aparición del COVID-19, la Universidad pública, una vez más, ha construido una red de trabajo priorizando las necesidades de la comunidad que le dio origen, demostrando el material humano que se forja en su interior y las capacidades desarrolladas a lo largo de su historia. Nacida en 1974, la UNICEN, su comunidad, sigue comprometida con los desafíos actuales e invita a construir nuevos canales de trabajo, articulando esfuerzos con los distintos actores de la sociedad.

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