No hay condiciones seguras para la vuelta a las aulas en pandemia

Opinión Por PO Azul
El gobierno provincial bonaerense ha anunciado el retorno a clases, “con la mayor presencialidad posible” según la ministra Agustina Vila. Durante todo enero fuimos testigos una campaña furibunda de los medios de comunicación para cuestionar a la docencia que se resiste a volver a las aulas a sabiendas que hoy significa, con toda seguridad, una fuente de contagios y rebrotes del COVID.
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No hay condiciones seguras para la vuelta a las aulas en pandemia

La presencialidad que se pretende no es la consecuencia de una pandemia en retirada sino lo contrario. El número de contagiados a nivel nacional ya alcanzó los dos millones y se está llegando a la catastrófica cifra de 50.000 muertos por Covid. Argentina nunca abandonó su “primera ola”. En el caso de AMBA, las cifras diarias son similares a las registradas en el pico de pandemia en la segunda mitad del año pasado. La ocupación de camas en los establecimientos de salud de esta región, alcanzó un 60%. 

La vacunación se realiza a cuentagotas, contrariando a todos los anuncios rimbombantes de Alberto Fernández y Ginés González García. Según el ministro Trotta la vacunación dejó de ser condición necesaria para que la docencia y los trabajadores de la educación la reciban para un retorno a la presencialidad. El ministro ha sido un activo propagador de la incertidumbre.

La educación en crisis: el estado es responsable

Los alcances de la crisis educativa aún no pueden ser previstos. Estimaciones privadas advierten que en la Provincia de Buenos Aires casi el 50% de la matrícula de estudiantes secundarios tuvo un acceso precario o nulo con sus docentes. Durante todo el 2020 el vacío de una política educativa en la virtualidad redundó en una sobreexigencia laboral que la docencia cargó a sus hombros. Literalmente, se descargó la crisis sobre los trabajadores de la educación. 

Ninguna escuela de la provincia ha sido ampliada o siquiera refaccionada para una proporción segura de alumnos y docentes, con el nombramiento correspondiente de cargos docentes. ¡Ni siquiera se han limpiado los tanques de agua o aprovisionado de los termómetros que establece el inconsulto protocolo provincial “para el regreso seguro a clases presenciales”! Es lo que denuncian directivos de todos los distritos. Se ha perdido la oportunidad para realizar las obras necesarias en las escuelas al tiempo que grupos empresarios y financieros aprovecharon los abundantes subsidios del estado para fugar capitales o pagar menores cargas patronales. 

El gobierno y los medios alcahuetes (sobre este punto menos enfrentados por la grieta que en el frente único) conocen esta realidad a la perfección. El Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, pronosticó que la “segunda ola” de Covid se producirá en marzo. Justamente cuando se pretende retomar la educación de manera presencial. El desastre sanitario y social es anunciado, y también lo demuestran las vueltas atrás de clases presenciales en Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Alemania o Israel.

En este cuadro, decir que las aulas hacinadas e inseguras van a permitir la “socialización” de los alumnos es una hipocresía de quienes dicen estar “preocupados por la educación”. Somos los docentes, alumnos y auxiliares quienes mejor conocemos y comprendemos los alcances de esta crisis educativa. Por eso, la vuelta a la modalidad presencial tiene finalmente un propósito estratégico para la clase capitalista: desmontar finalmente toda la cuarentena, para abrir sin más la economía. Sucede que viene acompañada del aumento de tarifas y la eliminación de las licencias por cuidado de menores a cargo, como así también del IFE. Una “normalidad” guiada por el lucro privado, no por la salud de quienes viven de su trabajo. 

La burocracia de CTERA ha planteado que el regreso a las clases presenciales debe ser “consensuado” en las reuniones de la paritaria nacional, que debe realizarse este mes. Es decir, discutir con el gobierno cómo se garantiza la “mayor presencialidad posible”. No cuentan, sin embargo, con ningún mandato de base para tomar decisiones. Lo mismo sucede con SUTEBA, cuya conducción provincial ha señalado que “mientras se cumplan los protocolos, no habría dificultades para reanudar las clases en forma presencial”. Las declaraciones de una conducción que ató sus destinos al gobierno no es la de sus bases, donde se produce un enorme debate. La docencia debe unificarse en el terreno concreto de sus demandas. Parece haber quedado ausente de la agenda la caída del salario docente con respecto a una inflación galopante. No hay bolsillo que aguante. Necesitamos urgente un salario básico que cubra el costo de la canasta familiar, hoy calculado en los $93.000. 

Está en juego la vida de la familia docente y las comunidades educativas

Es claro que el reclamo de “condiciones seguras” cae en saco roto, en un gobierno que ha priorizado el pago de la deuda, el subsidio a las patronales y el recorte de gastos sociales (IFE), ajustando salarios y jubilaciones. Las "condiciones" de las escuelas ya las conocemos. Por el contrario, evidencian su absoluto desconocimiento los que desfilan por los medios achacando la crisis educativa a los docentes. La condición más “segura” hoy que tienen docentes, estudiantes y la comunidad educativa para protegerse del contagio es volver a exigir una virtualidad con inversión, conectividad, liberación de datos, entrega de computadoras, creación y asignación de cargos. El gobierno provincial no lo hizo. No lo hará, por eso nos empuja a la presencialidad forzada. Organizar una huelga contra el regreso a la presencialidad en las actuales condiciones, en defensa de la vida y la salud, debe organizar el conjunto de las demandas educativas para los desafíos que impuso la pandemia. 

Este camino ya se empezó a recorrer en diferentes provincias del país, como en Tucumán, Mendoza, localidades de Salta y Chaco. En Capital Federal hay votadas acciones de lucha contra el intento criminal aperturista de Larreta, el 17 de febrero. 

En la Provincia de Buenos Aires, seccionales MULTICOLOR del SUTEBA tendrán una asamblea la semana que viene para preparar medidas junto al resto de las seccionales combativas. Las seccionales combativas y anti burocráticas tienen el desafío de organizar un movimiento de lucha que quiebre la extorción gubernamental de “regresar” (como sea) a las aulas y ganar al conjunto de la comunidad educativa a una lucha común, que debe incluir a los auxiliares que realizan las tareas de higiene y mantenimiento de las escuelas. Exigimos la convocatoria a asambleas y plenarios de delegados con mandatos en las seccionales en donde dirige la conducción provincial de SUTEBA. Ninguna decisión puede tomarse sin mandato. La voz de la docencia tiene que pasar a ocupar el primer plano de este debate, en la que pretenden silenciarla.

Organicémonos por: 

-La defensa de la vida de las familias trabajadoras rechazamos la vuelta a la presencialidad

-Vacunación gratuita para todos los trabajadores de la educación. Declaración de la vacuna como bien público. 

-Entrega de dispositivos tecnológicos y conectividad para estudiantes y docentes, para garantizar las clases virtuales.

-Continuidad de Piedas, cobertura bajo Estatuto.. Subsidio a los docentes desocupados de 55 mil.

-Otorgamiento de licencias por cuidados de menores y familiares de riesgo.

-Aumento del presupuesto educativo, para la realización de obras escolares, construcción de escuelas, bajo control de familias docentes y estudiantes. Nombramiento de nuevos cargos docentes. 

-Aumento salarial de emergencia del 50%. Apertura de las paritarias por un salario igual a la canasta familiar.

-Plenario provincial de delegados de base con mandato.

Tribuna Docente (Tendencia) en la Lista Multicolor de SUTEBA

Provincia de Buenos Aires 

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